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De Artes y Fobias

De Artes y Fobias

Publicado por: CHULETAS

Existen innumerables obras de arte y diversidad de expresiones artísticas, que quizás, con o sin intención de hacerlo reflejan nuestras más oscuras y extrañas fobias.
Temor a la oscuridad, a la soledad, a la muerte, a algún insecto, a las alturas y quién sabe cuántos más y desconocidos miedos internos tenemos los seres humanos.
En este artículo DeCultura.net te deja sólo algunas de las expresiones artísticas más conocidas… pero esta vez acompañadas por temores que aquejan a muchos.


Quien sufra al ver las 8 patas de un arácnido moviéndose a la par no soportaría la obra de Louise Bourgeois. La cual está compuesta por 75 piezas escultóricas que retratan la irónica elegancia de las arañas, misma que se convierten en el horror de muchos que no pueden siquiera observar la mancha negra y peluda que se arrastra por cualquier superficie con agilidad. 

Aracnofobia: asco o fobia a las arañas.


“Petite maman” (1999)



Para Maurits Cornelis Escher, la percepción, realidad, los mundos imposibles y las leyes de la física fueron parte esencial de su obra. La cual retrata de manera poética el miedo a las alturas y el vértigo que una espiral interminable le causan a las personas no toleren la sensación de encontrarse al filo de una profunda caída.

Acrofobia: temor patológico a las alturas.


“Relatividad” (1953)



Edvard Munch fue un pintor expresionista y simbolista que a partir de escenarios lúgubres, colores tenebrosos y personajes de rostros angustiados representó en varias ocasiones las obsesiones que atemorizan al hombre. El terror a los espacios abiertos es una de las fobias que refleja en “Tarde de primavera en la calle Karl Johan” a través de un paisaje de colores muy particulares, que provocan en el espectador un gran desasosiego. 

Agorafobia: miedo desmedido a los espacios abiertos o descubiertos.


“Tarde de primavera en la calle Karl Johan” (1892)



Iván el Terrible fue un zar ruso que Iliá Yefímovich Repin decidió retratar en una de sus más famosas pinturas para horrorizarnos con la escena en al que Iván abraza a su hijo agonizante, a quien acaba de golpear y herir mortalmente en un arrebato de furia. La mirada de horror de Iván resalta en la profundidad de la pintura y contrasta con la expresión de serenidad de su hijo. Por lo que este óleo se vuelve insoportable para cualquiera que sufra de necrofobia.

Necrofobia: temor experimentado hacia la muerte o los muertos.


“Iván el Terrible y su hijo” (1885)



El misticismo de la pintura de Mark Rothko maravilla al espectador con rectángulos y formas geométricas de tonalidades oscuras. Sin embargo, la nictofobia es el enemigo número uno de las obras de Rothko, pues en ellas destacan, principalmente, los negros profundos de bordes desdibujados que apabullan a cualquiera que le tema a la oscuridad.

Nictofobia: temor enfermizo a la noche y a la oscuridad en general.


“No. 8 Negro” (1964)



El cuadro de Andrew Wyeth es un paisaje real sobre el que decidió pintar a Christina Olsen, una mujer que vivía justo al lado de su casa a quien la polio dejó paralítica. En el basto maizal sobre el que vemos tirada a Cristina también percibimos la angustia de sentirse lejos y sola, por lo que la pintura de este artista realista se convierte en el terror más grande de la autofobia.

Autofobia: miedo a la soledad.


“El mundo de Christina” (1948)



El incendio del parlamento fue un hecho real ocurrido en Londres en 1834. Joseph Mallord William Turner decidió inmortalizar el ángulo de aquel suceso que había quedado en su memoria. La obra se convirtió en una impresionante réplica del lugar que quedó en ruinas y cenizas, por lo que hoy es una de las piezas que más alteran a quienes padecen de un temor irracional al incompatible poder del fuego.

Pirofobia: miedo abrumador e irracional a los incendios y las llamas.


“Incendio del parlamento” (1835)



El performance de Marina Abramovic comenzó como un experimento en el que la artista analizaría la relación entre su cuerpo como objeto y el público. Durante 6 horas, ella no se movió esperando que el público hiciera con ella lo que se les ocurriera. Los asistentes, inesperadamente, no respetaron la figura de Marina, pues la torturaron con algunos objetos, la desnudaron y hasta le apuntaron con una pistola. Por lo que esta obra es la máxima pesadilla de alguien que huye de la gente y el daño que ésta le pueda causar. 

Antropofobia: miedo patológico a las personas, su compañía y a entablar relaciones interpersonales con ellas.

- El proyecto artístico que hace del cuerpo desnudo algo salvaje y macabro -


“Ritmo 0” (1974)


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